Mamertino, el redescubrimiento del vino emperador

por Davide Tammaro

Celebrado por Plinio, amado por César, este antiguo vino originario del territorio de la ciudad de Mesina, en los últimos años ha sido recuperado y valorizado gracias al paciente trabajo de pequeños viticultores locales

Cada éxito merece su vino. Para celebrar su consulado, Julio César eligió el Mamertino siciliano. Las raíces del Mamertino - uno de los vinos más antiguos de la historia - están en el territorio de Milazzo, precisamente en la actual provincia de Mesina. Raíces profundas que se remontan al 289 a.C., cuando los mamertinos, soldados mercenarios de origen campano, famosos por haber jugado un papel principal en el estallido de la primera guerra púnica, tras la muerte de Agatocles, tirano de Siracusa, se apoderaron por traición de Mesina, transformando la ciudad de un centro agrícola y comercial en una base para sus incursiones piratas.

Un territorio, el de Mesina, particularmente apto para el cultivo de la vid, gracias al clima mediterráneo cálido, pero siempre mitigado por las brisas del mar, y terrenos colinosos, entre 100 y 350 metros de altitud, predominantemente arcillosos y con presencia de rocas volcánicas, muy adecuados para el cultivo de variedades de uva tinta.

A pesar del terroir particularmente favorable para la producción de vinos y su éxito en la antigüedad - Estrabón consideraba el Mamertino entre los mejores vinos de la época, mientras que Plinio lo clasificaba en cuarto lugar entre 195 vinos entonces conocidos – este vino corría el riesgo de desaparecer del panorama vitivinícola siciliano. Hoy, de hecho, sus extensiones se han reducido a pocos hectáreas cultivadas.

En septiembre de 2004 se creó la denominación Mamertino di Milazzo DOC, que abarca 31 municipios de la provincia de Mesina e incluye 6 variedades: cuatro de uva blanca - Grillo, Inzolia y Catarratto - y dos de uva tinta - Nocera y Nero d’Avola. Pero la contribución decisiva vino de los pequeños productores locales, entre ellos Vigna Nica, que supieron crear una red fundando, en 2019, la Asociación Doc Mamertino (ADM). Se trata de pequeñas empresas familiares, con un promedio de 3 o 4 hectáreas por empresa y una producción anual total alrededor de 100 mil botellas. Familias que con su trabajo paciente y heroico han devuelto (finalmente) al Mamertino al centro de las noticias enológicas.

Deja un comentario