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Los alcaparras son flores comestibles. Desprenden sabores y aromas particulares y únicos, con colores cálidos y un sabor que recuerda a las vacaciones.
Nuestras alcaparras crecen en el suelo volcánico de la isla de Salina y aportan un sabor mediterráneo a cada plato.
Disponibles en formato degustación, frasco y reserva. Tienen calibre y tamaño variable. La textura es firme y carnosa.
Los cucunci tienen sabor a verano, mar y vacaciones.
Crecen de las flores de alcaparra florecidas y son cómodos para picar durante el aperitivo, gracias a su tallo.
Más jugosos y crujientes que las flores, pruébalos con aceitunas, especialmente las negras, con verduras como las berenjenas, para dar sabor a ensaladas, con pasta, arroz y patatas, deliciosos para condimentar la pizza, para decorar platos de carne o pescado, dándoles un toque único.
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Conservados en salmuera, mantienen un sabor fresco y una textura carnosa. Descubre nuevas recetas para darle a tus platos un sabor mediterráneo.
Preguntas frecuentes
Los alcaparras son flores comestibles.
Los cucuncis, más grandes y carnosos, son los frutos que se desarrollan de las alcaparras no recogidas.
De todas las Eolias, Salina es la isla con la mayor producción de alcaparras.
Las alcaparras se recolectan a mano, sorteando las espinas de la planta.
La recolección va desde finales de mayo hasta los primeros días de septiembre.
La primera operación, una vez cosechadas, es extenderlas en un lugar fresco y sombreado para evitar que broten.
Luego se procede a la salazón, alternando en una tina una capa de alcaparras y una de sal marina gruesa.
Durante los primeros 10 días deben trasvasarse diariamente, de lo contrario corren el riesgo de ablandarse.
Después de un par de meses están listas.
Antes de la comercialización, se separan según el tamaño: las más pequeñas son las más apreciadas.
Para una preparación rápida, se pueden desalinar las alcaparras en 5 minutos, enjuagándolas y exprimiéndolas suavemente para no dañarlas, dos o tres veces.
Si en cambio se quiere eliminar toda la sal, deben dejarse en remojo durante 1 hora, cambiando el agua tres o cuatro veces y exprimiéndolas en cada cambio.
Después de estos cuidados están listas para cocinar. Hay quienes sostienen que deberían permanecer en remojo más horas, pero así se corre el riesgo de perder no solo la sal, sino también el sabor y las propiedades nutritivas.
¿Conoces quién lo produce?
Cultivados por Lorenzo
En la isla de Salina, entre el mar y la tierra volcánica, Lorenzo Mirabito y su familia cuidan su plantación de alcaparras y tunas, preservando la antigua cultura local transmitida de generación en generación. Sus alcaparras, símbolo de Salina, cuentan la historia de un vínculo profundo con la tierra.

