28 de abril de 2025
Los granos antiguos son un patrimonio de biodiversidad que beneficia la salud de las personas y del planeta. Descubre el compromiso de la empresa Bio Miceli para preservarlo.
En Buseto Palizzolo, un pequeño pueblo en las colinas entre Erice y Segesta, en la provincia de Trapani, la empresa agrícola Bio Miceli se dedica con pasión y respeto al cultivo de granos antiguos orgánicos.
Rosaria Miceli, fundadora de la empresa, mantiene una tradición que conserva viva la herencia agrícola de la familia y une pasado y futuro.
Con la conciencia de querer practicar una agricultura respetuosa con el medio ambiente, la empresa ha elegido un camino de agricultura orgánica rigurosa, que no compromete la salud de los recursos naturales como el suelo y los acuíferos, elementos fundamentales para un ecosistema sano y fértil. Este es el compromiso de Rosaria Miceli desde 2001, avalado con la certificación orgánica obtenida en 2013: no al glifosato, pesticidas, OGM, fertilizantes sintéticos ni herbicidas, dando espacio en cambio a la rotación de cultivos y al uso del abono verde como veza y haba para la fijación de nitrógeno y una mejor fertilidad del suelo.
Para proteger la biodiversidad y salvaguardar el patrimonio agro-natural local, la empresa ha adoptado el cultivo de granos antiguos sicilianos como el trigo duro Perciasacchi, llamado así por la forma puntiaguda del grano que perforaba (“perciava”, en siciliano) los sacos de yute en los que se transportaba, renunciando a los híbridos modernos genéticamente modificados.

