Fecha de publicación: 2 de febrero de 2022
El libro "Planeta Estrecho" de Massimo Livi Bacci destaca el crecimiento demográfico global y los desafíos que esto implica para la agricultura y la alimentación en el siglo XXI.
Actualmente, menos de un tercio de la superficie terrestre está constituida por tierras emergidas, y de estas aproximadamente el 30% se destina a la agricultura. La mayor parte se utiliza para el pastoreo, mientras que una porción menor es cultivable o destinada a cultivos permanentes.
Los principales desafíos globales para la agricultura son:
- Crecimiento demográfico y del consumo: La población mundial está en aumento, al igual que la demanda de alimentos y calorías per cápita.
- Crisis climática: Los cambios climáticos afectan negativamente la capacidad productiva agrícola.
- Productividad agrícola: El crecimiento de la productividad agrícola no sigue el ritmo del aumento de la demanda alimentaria.
Estos desafíos requieren una reflexión sobre las tendencias emergentes en el consumo alimentario, como las dietas basadas en plantas, la carne cultivada, las dietas climatarianas, vegetarianas y veganas, así como sobre modelos productivos innovadores como la agricultura vertical y la hidroponía.
En enero de 2022, la población mundial alcanzó los 8 mil millones de personas. Según las Naciones Unidas, se prevé que llegará a 10,9 mil millones para finales de siglo.
La demanda global de alimentos también está influenciada por el aumento del consumo calórico per cápita. Por ejemplo, en Norteamérica, las dietas son ricas en carne, lácteos y huevos, mientras que en África y Asia predominan los cereales. Sin embargo, incluso en estas regiones se observa un aumento en el consumo de proteínas animales, con implicaciones ambientales significativas.
La producción de alimentos de origen animal requiere proporcionalmente más tierra, agua y recursos, y genera más emisiones que la producción vegetal. Actualmente, la demanda alimentaria global se sitúa en un promedio de 2884 kcal diarias por persona, es decir, más de un millón de calorías al año por individuo.
Para enfrentar estos desafíos, son necesarias decisiones estratégicas y una atención creciente hacia la sostenibilidad y la innovación en el sector agrícola.

